Mi hermana de quince años dice que es una estupidez que yo comparta “todo” en redes sociales. Tiene razón: siempre ha sido más sabia que yo, incluso cuando no tenía dientes ni hablaba. A mí lo millennial me dio por ser de esa gente que comparte “todo”: que cuenta lo que le gustó y lo que no, lo que está leyendo, las anécdotas del día, por ser la que se pelea (a veces) con desconocidos en Twitter, entablando debates que jamás arrojarán una sola conclusión útil al mundo.

Por supuesto que no se comparte “todo”. Para eso también tengo un diario, amigos y un terapeuta, tres espacios seguros donde puedo explorar a rienda suelta todo aquello que uno no “publica” porque rompe los límites entre la intimidad y que la gente que te lee siga pensando que eres relativamente normal.

Mientras más contenta estoy, menos fotos y tuits míos aparecen por ahí. Es cierto lo que dicen: cuando uno está en las buenas ni se acuerda de coger el celular.

Irónicamente, los escritores que más me gustan son las que se sacan las tripas hacia afuera con la escritura, los que escriben eso que nos incomoda pero que reconocemos como nuestro también. Los que desdibujan los límites entre esa intimidad y el otro. Al final como que sí somos todos más o menos iguales. La humanidad de uno es la de todos.

Hoy pienso en qué tanto comparto realmente. Yo solo quería venir a contar (dado que no quiero escribirlo en Twitter para que Mafe no diga que “subo todo lo que me pasa”) que hoy ha venido una señora al trabajo, y que cuando se fue le dije a mi jefa: “Quisiera escribir un cuento corto sobre ella”.

La señora entra, me saluda y me pregunta si estoy ocupada. “No, ¿en qué te puedo ayudar?”, le digo. Me cuenta que vio un “organizador de bolsos” en Internet y que decía que se lo podíamos pedir online. Saca el iPhone y empieza: “A ver… dónde estaría esta mierda. Ay, perdón, yo ya hablando mal. Seguramente en el Instagram no era”. Abre Facebook. Veo que la señora, que podría tener la edad de mi abuela (o más) tiene en su pantalla todas esas apps en las que yo “comparto todo”. Me hace gracia interna. Ella abre el Whatsapp y sigue enseñándome la pantalla a ver si consigue el bendito organizador. Abre un grupo llamado Amigas para siempre y yo siento que me voy a desmayar de ternura.

Entre que busca y busca la foto vamos hablando. Me pregunta: “Eres venezolana, ¿verdad?”. Me sorprende su acierto inmediato porque aquí siempre me están preguntando si soy de Canarias. Le digo que sí. “Mi marido también era venezolano. Bueno, nació en Roma, pero su papá era de Ciudad Bolívar, y él siempre iba para Venezuela. Mis hijos siempre quisieron ser venezolanos, pero de repente se hicieron grandes y todavía vivíamos aquí, así que nos quedamos”. Entiendo que nunca se nacionalizaron, no lo sé. Le cuento yo que mi familia paterna es española y que ahora aquí estoy, de vuelta, dando tumbos en la ciudad de la que mi abuelo salió hace ya bastantes décadas.

“Qué horrible lo que está pasando allá”, me dice. “Ahora nosotros ayudamos a algunas sobrinas de mi marido, que también tuvieron que venirse. A veces vienen a comer a la casa”. Le sonrío y le agradezco por el gesto, que se siente personal aunque no tenga que ver conmigo.

Ella sigue buscando en el móvil y nada. Al final, encuentro yo primero lo que está buscando en nuestro catálogo. “¡Esto es! ¡Qué eficiente eres!”. Su emoción me hace reír. Le hago la compra online y le digo que en dos o tres días llegará. Me dice: “Mmm, bueno, si llega el fin de semana no podré venir, ¿ok? Es que para mí el weekend empieza los jueves y no voy a estar, siempre me voy de fiesta y empiezo los jueves”.

Yo no tengo idea de a qué se refiere con “fiesta”, pero en este punto ya quiero que me adopte y me haga parte de su tribu para siempre.

Un comentario en “

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s